|
Pasear por el entorno sureño del puerto de San Isidro, es lo que se hizo ayer con el programa Naturaleza y Cultura, entre el Porma y el Mampodre.
A los pies del Macizo del Mampodre y de las peñas de San Justo, Las Hazas y El Pinzón, se encuentra el valle de Entrevados. Está muy cerca de Isoba y Cofiñal, en las estribaciones de los puertos de San Isidro y Las Señales, en la cuenca del río Porma, del que son afluentes el Pinzón y el Isoba. Se trata de una de las zonas más hermosas de la Cordillera Cantábrica. Este lugar, curiosamente, está comprendido en el llamado Parque Regional de los Picos de Europa, así declarado por la Junta de Castilla y León.
Esos lugares, en parte, están cubiertos por bosques de especies arbóreas autóctonas, donde sobreviven especies como el urogallo, lobo, gato montés, nutria, gineta y, ocasionalmente, oso, junto a multitud de cérvidos, corzo y venado; así como rebecos, jabalíes, ardillas, mustélidos y multitud de aves, muy especialmente rapaces, además de garzas reales.
En estos montes y valles hay lagos o lagunas, como el Ubales, Ausente, Isoba, Caballuna, Piornal, Torres, Cuetu Ladrón, Llaguiellu, Tronisco o Laguna Negra. Allí también se encuentra enclavado el gran embalse del Porma. Además de gargantas o desfiladeros, como las 'foces' del Pino, Rioaller y Pozo de La Leña o del río Isoba... Por este último lugar, entre el desconocido valle del Pinzón, el pueblo y lago de Isoba, Cofiñal y Entrevados, estaba planeada en un principio la actividad del programa de educación ambiental Naturaleza y Cultura de este diario prevista para ayer, pero el mal tiempo reinante en el puerto de San Isidro, en el momento en que iba a comenzar la caminata, fue determinante para que, sobre la marcha, el equipo de monitores y asesores del programa se decidiesen por cambiar la excursión a una zona con mejor tiempo y, al mismo tiempo, cercana a la ruta prevista.
La caminata alternativa se realizó finalmente cerca de Boñar, entre el gran embalse del Porma y la Reserva Natural del Mampodre, concretamente por los montes de la sierra de Murias y su entorno.
En esos lugares, además de las especies faunísticas citadas, hay también ejemplares de cabra montés, especie que fue introducida con fines cinegéticos. Al fondo, los caminantes pudieron contemplar magníficamente la zona central de la Cordillera Cantábrica (con niebla a lo lejos, y ellos con sol y el arco iris), el embalse del Porma y el famoso pueblo de Lois, además de Boñar y su contorno.
La caminata discurrió toda por buen camino o pista de tierra, entre bosques de pinos, abetos, robles, narcisos y abedules; y maravillosas panorámicas. Al final resultó un día soleado, un tiempo que nadie esperaba al salir de Avilés o Gijón donde a primeras horas de la mañana llovía. Tanto a la ida como al regreso se paró en Felechosa para saborear sus ricas confituras caseras, por ejemplo en Jeyro (Confituras de Felechosa).
La excursión prevista en un inicio queda, por tanto, para otra ocasión, aunque todos los excursionistas felicitaron a los monitores y asesores por el acierto en el cambio de lugar y por el buen tiempo reinante en el nuevo recorrido elegido, y que se desarrolló en unas tres horas a paso suave, con algunas subidas. La comida campestre también se pudo hacer a más de 1.500 metros de altitud en pleno monte de Murias. Se bajó a Lodares, por el entorno de los picos de Pandomino y Orones; tras una grata jornada en el medio natural, por la zona oeste del Mampodre.
Aparte de la información de EL COMERCIO y LA VOZ DE AVILÉS, los interesados también pueden asesorarse sobre estas actividades en Internet: www.elcomerciodigital.com y www.descubreasturias.com . Esa zona no es conocida por los excursionistas, a pesar de estar entre los pueblos de Lillo y Boñar, a los pies del puerto de San Isidro.
Durante la ruta asesoró a los caminantes magníficamente el colaborador cultural del programa Severino Canal; además de los monitores-guías, que les ayudaron en todo momento.
|
|