En Asturias abundan los nombres de montañas que hacen referencia a Castro o Castillo, posiblemente porque en esos lugares antaño existió una fortaleza o asentamiento importante. Este es el caso del Picu Castiellu, en Aramil.
En el concejo de Siero hay bellezas naturales por doquier, aunque muchos asturianos aún lo ignoren... Y es que no solo son "paraíso natural" los Picos de Europa o Cordillera Cantábrica (de innegable belleza, claro está), también hay recónditos lugares aún por visitar en la mayoría de los concejos asturianos. En Siero merece la pena descubrir, paseando, por ejemplo unas cuantas peñas o montañas, como Peña Huergo y Peña Ferruz, en los límites con Gijón; la Peña de los Cuatro Jueces, en el límite de Sariego, Villaviciosa, Gijón y Siero; el monte y Picu Fariu, en la divisoria de Siero y Sariego (hay quien aún cree erróneamente que este pico está en Gijón); Peña Careses, Peña Bobia y Peña Drá, cerca del límite con Langreo o los alrededores hermosos (donde hay pequeñas manchas forestales de especies arbóreas autóctonas) de Bendición, Carbayín, Valdesoto o Caballeros... Pero, un lugar de ensueño y desde el que se contempla un maravillo panorama, es el Picu Castiellu (o Castillu) que se eleva sobre Marcenado y Aramil. Lugares estos desde los que se sube a la cima de esa montaña (antiguo castro o fortaleza) con suma facilidad y sin problemas.
En lo alto del Picu Castiellu se alza una cruz de madera y se puede ver algunos restos de lo que pudo ser una construcción castreña, con una fuente o manantial y varias piedras alrededor. El panorama que se contempla desde la cumbre del Picu Castiellu justificaría de sobra el asentamiento allí de una fortaleza en tiempos pasados, cerca está otro posible enclave, también llamado Picu Castillu, junto a Peña Careses, cruzado por un túnel del antiguo trazado ferroviario, sin terminar, que iba a Lieres desde cerca de La Camocha (el de la canción popular de "hay una línea trazada... del ferrocarril a Lieres..."). Y que ahora bien se podría transformar en Senda Verde peatonal continuando la de La Camocha, por Baldornón.
La excursión o paseo por Aramil y Marcenado, hasta el Picu Castiellu, discurre toda ella entre campos de labor, ricos pastizales, pomaradas, castañeos y pistas o "caleyes" y puede ser de menos de tres horas de tranquila caminata, con paradas para contemplar el paisaje o descansar. Se pueden ver algunas construcciones antiguas o monumentos, con el palacio y torre de Aramil y la famosa iglesia románica o capilla de San Esteban de Aramil construida en la segunda mitad del siglo XII. Hay varias pistas asfaltadas (o carreterinas) que nos llevan a esos dos enclaves, por lo que se puede ir por una y regresar por otra a Marcenado. Desde la gasolinera y los bares o mesón se toma la dirección sureña para ir a la capilla y palacio. Luego para seguir hasta la cima del Picu Castiellu se toma la dirección norteña y se sube por Aramil de Arriba. Junto a la iglesia parroquial de esta última localidad salen pistas asfaltadas o caminos que nos llevan en poco tiempo, a paso descansado, a los barrios o aldeas de La Braña, La Florida, Escampleru (Escampleo) y Corujedo (Coruyeu) hasta ese monte. El último trecho, por ejemplo desde La Braña (que es el mejor lugar para llegar a la cumbre) se hace campo a través en pocos minutos de pendiente subida, por su ladera Oeste. Otra posible ascensión se puede hacer por los lugares de Rincón y Castillu, en su vertiente Este. Lo mejor es subir por un lado y bajar por el otro, si nos orientamos bien, para lo cual no hay nada como asesorarse convenientemente con los amables lugareños.
En torno a la cruz del Picu Castiellu se celebran desde la más
remota antigüedad animadas fiestas o romerías. A este pico se le conoce también
por el nombre del Picu La Cruz. En esta zona abundan los zorros y las
comadrejas.