Los montes y valles que rodean la localidad de Ceceda, en el concejo de Nava, son un verdadero paraíso natural digno ser disfrutado en su totalidad. Pero la misma población de Ceceda ya tiene de sobra elementos encantadores, con tipismo y cultura a raudales.
Muchas personas nos ensalzan sus lugares preferidos, sus paraísos naturales. De Ceceda nos hablan oriundos y foráneos, desde la recordada Angeles Arduengo de Meana, a los hermanos Álvaro y Luís Fernández-Vega. Verdaderos enamorados de ese bello lugar. Para Luís la frase puede ser "De Ceceda al Cielo"...Y una persona que recorrió tantos lugares del planeta, reconozca que ese lugar y su entorno es una maravilla, dice mucho a su favor. Desde la finca Campo Loto, en lo alto de Ceceda, él y sus hermanos (y medio centenar de familiares) disfrutan de estas bellezas naturales siempre que allí se reúnen fraternalmente. Como lo hacen ahora muchos veraneantes.
Ceceda además de hermosura natural tiene elementos culturales, históricos y etnográficos en abundancia. En ese privilegiado lugar que se está abriendo al turismo rural (en parte de la mano de algunos gijoneses) la gastronomía, las bellas casas de aldea restauradas con gusto o las fiestas tradicionales, son alicientes para el viajero. También se pueden ver en Ceceda casonas solariegas de emigrantes, la antigua capilla de Santa Lucía, del siglo XVI o varios hórreos centenarios (alguno de más de 200 años, con pegollos de madera). Y un antiguo castro, en el monte Coroña de Castro... Entre Ceceda y ese antiguo reducto castreño hay ahora una ruta señalizada que, al igual que un área recreativa cercana a la misma, son iniciativas del Ayuntamiento de Nava.
Ceceda es generosa en todo, como lo es la Naturaleza. Y así deberían ser los humanos con las riquezas que posean, nos decía Luis Fernández-Vega: "Reconozco tener una larga mano económica, que se justifica después de alcanzar determinados niveles en la vida. Ello conlleva el darse uno todos los caprichos que a lo largo de los años deseaba y que se iba posponiendo pensando en que el trabajo los haría realidad en su día. Entre estos deseos primaba también el que la larga mano económica tenía que echar también una mano a los que la tenían corta; y, con ello, aunque fuera en otros niveles, procurar satisfacer unos logros que su situación monetaria no les permitía. El placer que se experimenta con este proceder, es tan grande, como el que se recibe de la consecución de los caprichos. De ahí que prime en mí el lema, que en relación al dinero tengo expuesto en mi tonel de Ceceda. Es un lema que yo modifiqué de un proverbio árabe y dice así: Cuando uno alcanza determinados niveles económicos solo se tiene el dinero que se gasta, o que se dona... El que se guarda, ni se tiene ni se disfruta". Así son por lo general las gentes de Ceceda y su entorno en gran medida.
Pasear por esta localidad, por sus calles y "caleyes", es ya un disfrute para el cuerpo y el espíritu, contemplando en lontananza las sierras del Sueve o de Ques y Collá de Maza, los Picos de Europa o las cercanas cumbres que rodean las Foces de Pendón (éstas a "tiru de piedra", para los lugareños). Si nos animamos podemos ir en poco tiempo al monte la Coroña de Castru, en busca de los vestigios de la antigua edificación castreña. En la parte alta del pueblo, cerca del moderno cuartel de la Guardia Civil o de la citada finca Campo Loto, se ve bien la senda y el antiguo castro a lo lejos.