Sobre la capital de Asturias se alza una montaña, no muy alta, pero que merece la pena visitar alguna vez, y si es caminando, mejor, tanto para disfrutar del paisaje, como para hacer ejercicio físico. Nos referimos al Monte Naranco, tan querido por los "carbayones", como por algunos que no lo somos. Su entorno, sobre todo el norteño, es maravilloso y poco conocido, especialmente junto al río Nora.

El Naranco, más que una montaña aislada en realidad es una sierra de media docena kilómetros de longitud, que alcanza su máxima cota en el Picu Paisanu (de 637 metros de altitud). En ese pico se alza una estatua del Sagrado Corazón. Y, cerca de ella, están otros pequeños picos, como el Paisanín y La Rasa, con un "bosque" de antenas-repetidores. Así como un parque rural o área recreativa. En la zona norteña del Naranco se encuentran los montes de Lubrió y Brañes, así como el río Nora y el Centro Ecuestre El Asturcón...Y, al Oeste, la Peña Llampaya (o "Llampalla"). Esta peña domina la zona de igual nombre y El Escampleru, y como todos estos montes fue escenario de muchas batallas. En esos lugares parece ser que se asentaron los romanos, a juzgar por los vestigios allí encontrados. También es afamada por sus monumentos: San Miguel de Lillo y Santa María del Naranco.  Y por sus excelentes vistas.

Una interesante excursión a pie puede iniciarse junto a los citados monumentos. También hay multitud de senderos por todos lados. Pero relatamos la subida por Lillo, pues desde ese lugar salen dos caminos-pistas que suben ala cima del Naranco, uno directo al Picu Paisanu; y otro, más largo, bordeando las cuidadas y siempre limpias instalaciones del Centro Asturiano, nos sitúa en el Picu La Rasa y en la collada de Contríz, al pie de Peña Llampaya.

Subiendo primero por una "carreterina", que conduce a unas casas y fincas, para girar, a la altura del local social del citado Centro Asturiano, por un camino que atraviesa entre un bosque mixto de especies autóctonas y foráneas, se va en menos de una hora a los picos Paisanu (al Este) y La Rasa (al Oeste). Aunque si continuamos bordeando el citado centro social, pasaremos por las casas de La Rivera y llegaremos en el mismo tiempo a Contríz.

Desde Contríz, donde hay dos caseríos, se puede subir fácilmente a la Peña Llampaya (que hay quien la denomina Picu Cuervu). Pasaremos por varias portillas o "saltaderes" que fueron colocadas por los dueños de las fincas para que no crucen las praderías los motoristas o ciclistas, pues dicen: "lo destrozan todo, si van en plan gamberro, y son un peligro cuando van a grandes velocidades". Pues en estos montes son muchas las personas que van a pasear. Así como ciclistas, motoristas y jinetes. Unos respetuosos y educados, otros no. Desde Contríz, donde parten caminos igual para el Picu La Rasa (al Este), que para Lladines, Brañes o El Pevidal, se sube en menos de media hora a Peña Llampaya, atravesando un collado y una colina. En lo alto de Llampaya se divisan grandes panorámicas, igual de todo el Naranco, que de Lubrió y Brañes, Trubia, El Escamplero y Oviedo. También se ve bien la sierra del Aramo.

El descenso se puede hacer por la zona Occidental o Noroeste, por donde pasa la carretera que une San Claudio o Trubia, con Brañes y San Cucao de Llanera y otrora iba el Camín Real de La Mesa y otros ramales secundarios, asimismo vías históricas. También hay sendas y pistas, que a la orilla del Nora, conducen al nuevo Centro Ecuestre El Asturcón, por Lladines y Folgeuras.

CALZADAS POR EL ENTORNO DEL NORA 

Inicio
Principado de Asturias
Museos del Principado
Inicio Rutas
El Tiempo
BioConsejos