La Braña de La Pornacal, en Somiedo, aún conserva una treintena de cabanes de teito y está en plena zona osera. En Somiedo aún quedan brañas con sus típicos cabanones de teito, estando ahora dentro de un régimen de protección oficial estas construcciones de techumbre vegetal. Aunque los lugareños dicen que las ayudas económicas que reciben del gobierno son pequeñas. Las cabanas de teito gozan de ciertas ayudas, pero peor suerte tienen los ancestrales corros de piedra, de tipo castreño y por tanto más antiguos, dado que no tienen apoyo de las autoridades. Las calzadas romanas o vías históricas si pueden empezar ahora a tener cierta ayuda oficial.
Las principales brañas que conservan aún en buen estado un considerable numero de cabanas o cabanones de teito están en tierras somedanas, aunque hay también otras en los concejos de Allande, Tineo, Teverga, Cangas del Narcea, Degaña e Ibias. Pero entre todas se pueden destacar las de La Mesa, La Pornacal y Mumián, en el Parque Natural de Somiedo. Este espacio (Reserva de la Biosfera) comprende todo el territorio del concejo del mismo nombre y allí abundan los lagos y lagunas (hay una docena y media en total), así como los bosques de especies arbóreas autóctonas, donde se refugian animales en franco periodo de extinción en toda España, por ejemplo osos pardos, lobos, urogallos y gatos monteses. Pero también hay numerosas brañas vaqueiras (o no vaqueiras, que de todo hay) que aún conservan sus ancestrales cabanones de teitu. Y de todos esos poblados el que tiene el mayor número de esas construcciones de techumbre vegetal, es La Pornacal, con una treintena de ellas aún en pie.
El principal reducto asturiano (y español) del oso pardo es el valle somedano del Pigüeña, concretamente el gran hayedo de Les Sendes (Las Sendas) y, allí, frente por frente de este milenario bosque, a orillas del río Pigüeña (muy truchero y gran afluente del Narcea) está la famosa braña La Pornacal. A ese bello y apartado lugar se llega por una pequeña carretera de montaña (SD-2) que se toma en Aguasmestas, lugar de confluencia de los ríos Pigüeña y Somiedo, cerca de las localidades de Almurfe y La Riera, entre Belmonte de Miranda y Pola de Somiedo (AS-227).
Dicha carretera atraviesa por el desfiladero de los Infiernos de Azuz y por los pueblos o aldeas de Santullano, Pigüeña y Corés, finalizando en Villar de Vildas (Villa de Viudas o "Selva de Viudas"). Dejando a los lados los contrafuertes de las sierras o cordales de La Cabra, La Serrantina y el Páramo, y en sus proximidades los bosques que cubren esos sistemas montañosos, por ejemplo el del Acebo y La Cariada de Los Quintos. Todo ello ya de por si un verdadero paraíso natural, aunque los pirómanos, cazadores furtivos y especuladores merodean por allí.
En el pueblo de Villar de Vildas
se deja el vehículo y se comienza la caminata por una pista que va, en dirección
Sur, hasta La Pornacal, con el río Pigüeña a nuestro lado casi todo el tiempo.
Al cabo de una hora de tranquila caminata, la pista gira algo hacia el Este, y
tras pasar un pequeño puente, llegaremos rápidamente a la braña La Pornacal. Con
suerte podemos ver algún animal salvaje, al atardecer o al amanecer
preferentemente, y si vamos en silencio. Por ejemplo venados, corzos, jabalíes,
zorros, comadrejas, martas, ginetas, garduñas o tejones, así como aves rapaces y
multitud de pajarillos o reptiles. Los rebecos suelen estar más altos y los
osos, lobos, gatos monteses y urogallos se esconden en el cercano bosque de Las
Sendas, al otro lado del río (al Oeste). Pero los osos también suelen pasar
cerca de La Pornacal.