El alcalde del concejo de Sobrescobio, Vicente Álvarez, no cesa de cantarnos las bellezas de su municipio, ahora en el Parque Natural de Redes (Reserva de la Biosfera). Y entre sus maravillas destacan las Foces de Llaímo, situadas en el monte del mismo nombre y surcadas por el río Alba. Por eso se llama al histórico Camín de Llaímo, actualmente, "Ruta del Alba".
Cuando nosotros conocimos las hermosas Foces de Llaímo, de la mano del buen amigo Luis Turueño, hace una veintena de años, nunca pensamos que este pequeño desfiladero se convertiría en la afamada "Ruta del Alba" que es hoy.
Uno de los desfiladeros de moda en Asturias, aparte de la Garganta del Cares (mal llamada "Ruta del Cares", pues este río a lo largo de su recorrido forma varios desfiladeros y por tanto varias "rutas") es el de Llaímo, ahora conocido como "Ruta del Alba", aunque el río Alba ya tiene más arriba su Foz del Alba, y en Asturias hay más de una docena de accidentes geográficos con ese nombre, y por tanto hay varias "Rutas del Alba".
Las Foces del Llaímo están situadas en el concejo de Sobrescobio y surcadas por el río Alba, que tiene entre sus principales afluentes al río Llaímo, que nace en el monte del mismo nombre, importante hayedo donde habitan muchos venados, corzos, rebecos, jabalíes, lobos, ginetas y mustélidos, también hay numerosas aves, entre ellas el urogallo.
Para llegar a este desfiladero se va por Rioseco, capital del concejo, en dirección a Soto de Agues, a través de una estrecha carretera que enlaza también con los pueblos de Oviñana y Villamorey. De Soto de Agues parte una pista minera o "caleya" en dirección a un antiguo cargadero de mineral, de la explotación Campurru-Pandanes. Esta pista, por el bien del medio natural, no es aconsejable que sea empleada por los vehículos masivamente, ni de los excursionistas, ni de cazadores o pescadores, sino sólo por los lugareños (en sus labores campesinas) y los coches de emergencia o apoyo. Ellos se quejan de que los coches no les permiten pasar con los tractores a las fincas, pues aparcan en cualquier lado. Lo más normal sería que los coches de los turistas, no pasasen de Soto de Agües y de allí se fuese solo a pie.
Esta pista tiene unos ocho kilómetros de recorrido, que se pueden hacer tranquilamente, entre el bello arbolado, en un par de horas, o poco más. Después recorrer las foces es ya poco tiempo (una media hora) entre las verticales paredes y el torrencial río, pasando por túneles y voladizos excavados en la roca, contemplando las cascadas y los torrentes, rodeados de vegetación, por una pequeña senda pastoril, ahora acondicionada para facilitar el paso de los excursionistas. El río se cruza por curiosos puentes, dándole aún más atractivo a estas foces. Al final se llega a la "Cruz de los Ríos". En esa zona se juntan los ríos Alba y Llaímo, estando toda ella rodeada de bosque. A la izquierda, al Sureste se alza el Picu Retriñón, que con sus 1.862 metros es el más alto de la zona; al Este están el Cantu Trelleru y El Maroma, al Sur queda la majada de La Valencia y el collado La Felguera... El regreso normalmente se hace por el mismo camino hasta Soto de Agues.