Entre el alto del Pedrosu, Venta Les Ranes, Bedriñana y el alto de Argüeru o El Gobernador, se encuentra el maravilloso valle de San Justo, uno de los lugares má bellos de la sin par Villaviciosa.

Un lugar no muy visitado y que aún es un remanso de paz y tranquilidad, en pleno concejo de Villaviciosa, hermoso ya de por sí, es el valle de San Justo, entre la afamada Venta Les Ranes, La Obra, La Fabrica, El Gobernador, Argüeru, El Fumerín, el Altu Pedrosu y Bedriñana. En este valle, además de la iglesia parroquial de San Justo, se encuentra la capilla de Santiago, digna de ser visitada, en un marco natural incomparable. Allí, cerca de la carretera AS-256 (en Cuatro Caminos o Altu Argüeru) se puede iniciar un tranquilo y corto paseo que nos llevar  por todo este amplio y maravilloso valle. Aunque también se podría comenzar en el extremo opuesto, en El Pedrosu o El Fumerín, en plena carretera nacional (N-632).

Por caleyes, caminos, sendas o carreterinas asfaltadas se podría hacer la ruta que más se desee. Pero una idea es esta: Salimos de la bella capilla de Santiago, frente a unos invernaderos y una típica Quintana, pasando, por los barrios o "llugarinos" de La Curuxa, Les Maseres, Riforque, Cadamancia, La Fontanina o La Llosa, donde hay una laguna cuando llueve mucho en el llamado Prau Marqués (o también Llaguna de La Celada). Hay quien la conoce como la charca de la Fontanina. En esa zona hay un hotel o núcleo de turismo rural y verdes prados y campos de labor bien cuidados.

Una corta hora de fácil caminata es lo que invertiremos entre la capilla de Santiago y la zona central del valle, en uno de cuyos extremos esta la iglesia parroquial de San Justo, a la sombra del Pedrosu, cerca de Contríz, Lacarrera y Palacio (donde hay una antigua casona señorial). Desde La Llosa o Fontanina, en otra hora, o algo menos, se puede subir y recorrer, los montes de La Cobertoria y Ñora o Pelapotros (también "Saltapotros"). Desde esos altos cubiertos de arbolado autóctono y foráneo (sobre todo eucaliptos) se ve muy bien la sin par Villaviciosa y su hermosa ría... Abajo nos queda Bedriñana, con sus tipismo y su afamada iglesia parroquial (monumento nacional).

A esos montes se llega en poco tiempo. Y, menos de media hora, se puede bajar a Bedriñana... En lo alto del Picu Ñora hay un repetidor, como ocurre lo mismo en el Picu Pedrosu. La vista desde esos altos llega tanto a La Marina como a las altas cumbres de la Cordillera Cantábrica y de los Picos de Europa en lontananza. Cercano está el Cordal de Peón, con los montes de La Curiella, La Cruz y Cañedo (Cañéu). La bajada a Bedriñana se hace por buen camino, pasando por la típica y singular aldea de Peruyera, con un prado con tres eucaliptos gigantescos (y otro algo más apartado de gran diámetro). Allí se puede girar al Norte y seguir a Cuatro Caminos y El Gobernador por caleyes y pistas, a media ladera del Picu Ñora.

Caminos hay por doquier, rodeados de verdes prader¡as y huertas o bosques. Los zorros (los raposos) merodean por allí, lo mismo que las comadrejas y martas (las juínas o las llirías) a la caza de los "pitos de caleya". Este lugar, el valle y sus pequeños montes o colinas son aún un verdadero paraíso natural poco transitado.

Al regreso al vehículo, al medio de transporte, tendremos pena de dejar atrás esta belleza, en este valle de Villaviciosa. Allí, en San Justo, encaminemos los pasos a donde sea y en la dirección que sea, todo es hermoso.

 POR EL MARAVILLOSO VALLE DE SAN JUSTO

Inicio
Principado de Asturias
Museos del Principado
Inicio Rutas
El Tiempo
BioConsejos