La Braña de Sousas, en Somiedo, conserva una veintena de corros, lo mismo que en La Mesa, pero son distintos unos de otros.
En Asturias aún quedan brañas con sus típicos cabanones de teito, estando ahora dentro de un régimen de protección oficial estas construcciones de techumbre vegetal, al igual que los hórreos y cabazos. Aunque los lugareños dicen que las ayudas económicas que reciben de la Administración, por ahora, son pequeñas... Las cabanas de teito gozan de cierta protección, pero peor suerte tienen los ancestrales corros de piedra, de tipo castreño y por tanto más antiguos, dado que no tienen apoyo por parte de las autoridades, lo mismo que esa desidia terminar pronto con los escasos restos de calzadas romanas.
Las principales brañas que conservan en buen estado un considerable numero de cabanas de teito están en tierras somedanas, aunque hay también otras en los concejos de Allande, Tineo, Teverga, Cangas del Narcea, Degaña e Ibias... Pero entre todas se pueden destacar las de La Mesa, La Pornacal y Mumián, en el Parque Natural de Somiedo. Son poblados que parecen perdidos en el tiempo.
Las de corros son por ahora las brañas de la Sierra de Tameza (Articeu, Vega La Señora y Cuevallagar-La Frecha), Sierra de Sobia (Vega de Afuera, Vega Dentro y Canchongo), Cordal de La Mesa (Brañas de La Mesa, Las Navariegas y La Corra), Monte del Coto (Braña de Sousas, restaurada en parte recientemente), Monte Grande (Braña Les Cadenes) y Sierra del Aramo (Linares-Los Rotos o Derrotos). Y alguno escondido y abandonado por distintos lugares de Teverga o Somiedo, o concejos limítrofes, por ejemplo en la braña somedana de Murias Longas (Muriaschongas) o en los puertos quirosanos de Andrúas ("Cabaña de Villanueva"). Hay brañas de corros totalmente destruidos, pero con restos en el suelo, caso de las otrora brañas teverganas del Cabezu o de La Tambaisna...
Estas ancestrales construcciones pastoriles, posiblemente las más antiguas de la montaña asturiana, como los castros, nadie los cuida ahora; y las ayudas oficiales, dicen los lugareños, que son ridículas. El destacado etnógrafo y profesor, Adolfo García, algo hizo, pero sus estudios y entusiasmo no fue recompensado como se merece.
Otro detalle importante, como ya dijimos en estas mismas páginas varias veces, es que, los corros situados en las brañas por donde cruza el famoso Camín Real de La Mesa (como los de toda la antigua Ruta de La Plata) son distintos a los de otros montes, aunque están muy próximos unos a otros. Estas construcciones de planta circular y totalmente de piedra, son de "estilo" extremeño, pues se cree que fueron los pastores trashumantes venidos de tierras de Extremadura quienes los construyeron. Su techo tiene losas planas, con falsa bóveda, caso de los de la Braña de La Mesa, Braña La Corra y brañas de la Sierra de Tameza (por donde pasaba esa famosa calzada romana o vía prehistórica, aunque hay quien lo dude aún). Los que hay en Peña Sobia, Sousas, Muriaschongas, El Cabezu, Las Cadenas, Las Navariegas o Sierra del Aramo, tienen también falsa bóveda o cúpula y dintel de la puerta de forma dolmítica, pero están cubiertos de piedras redondeadas, o cantos, así como recubiertos con "tapines" vegetales... Y parecen más antiguos y de origen castreño.