HALCÓN PEREGRINO
El Halcón Peregrino (Falco peregrinus), conocido en Asturias como “ferre
palomberu”, es una rapaz diurna perteneciente a la familia Falconidae del
orden Falconiformes, incluida en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas
de la Fauna Vertebrada del Principado de Asturias como Especie de Interés
Especial. Su Plan de Manejo fue aprobado por Decreto 150/2002. Está
considerada además, especie de interés especial en el Catálogo Nacional de
Especies Amenazadas.
CARACTERÍSTICAS
El Halcón Peregrino es una rapaz diurna de tamaño medio, con una longitud de
entre 39 y 50 cm.,y casi un kilo de peso, siendo la hembra de mayor tamaño
que el macho. La coloración del Halcón Peregrino adulto en la parte dorsal
es gris pizarroso, mientras que las partes inferiores son blanquecinas
barreadas transversalmente de color oscuro. La cabeza es redondeada y de
color gris azulado, en las mejillas presenta una bigotera negra muy
característica que desciende por ambas partes del pico. El pico es
relativamente corto, grueso y curvado hacia abajo. Las patas son amarillas.
Se le reconoce como Halcón por sus alas puntiagudas, cola angosta y rápido
movimiento de alas. Es el halcón más rápido, y un hábil cazador que captura
a sus presas durante el vuelo, siendo muy apreciado y elogiado en cetrería
desde épocas remotas.
BIOLOGÍA
El Halcón Peregrino es un ave muy territorial y suele nidificar año tras año
en la misma zona. No construyen nido, la hembra deposita los huevos en una
pequeña oquedad en cortados rocosos o acantilados. Generalmente la puesta se
realiza en el mes de marzo y consiste en dos a seis huevos, que son
incubados por la hembra de 29 a 33 días. Los pollos realizan su primer vuelo
a las cinco o seis semanas de nacer.
Como se recoge en el Plan de Manejo del Halcón Peregrino en Asturias, su
presencia está asociada a zonas con acantilados, cortados rocosos o
estructuras humanizadas, como canteras abandonadas o incluso edificios, que
presenten condiciones adecuadas para la reproducción de la especie. Es un
ave especialista en cuanto al aprovechamiento de los recursos tróficos, ya
que se alimenta exclusivamente de otras aves que normalmente captura en
vuelo, desarrollando técnicas de caza muy especializadas.
Se trata de una especie con amplia distribución mundial, distinguiéndose
varias subespecies en distintas regiones. En la Península Ibérica se
distribuye por la práctica totalidad del territorio con presencia de zonas
adecuadas para la cría. En Asturias la mayor parte de los halcones que se
localizan son sedentarios y pertenecientes a la subespecie Falco peregrinus
brookei, aunque también hay presencia de ejemplares invernantes de
procedencia europea pertenecientes a la subespecie Falco peregrinus
peregrinus. Se distribuye por la práctica totalidad del territorio asturiano
incluyendo los acantilados marinos, donde se asienta un importante número de
parejas. A partir de los censos realizados en 2001, se han estimado en el
territorio asturiano la presencia de 125 parejas reproductoras.
Los principales factores de amenaza de la especie en Asturias, son las
molestias ocasionadas durante el periodo reproductor, la presencia de
contaminantes en el medio, la construcción de carreteras, pistas u otros
tipos de infraestructuras cuyas labores conllevan actuaciones ruidosas o
modificación del hábitat y afectan de forma importante cuando se desarrollan
en el período reproductor o previo a éste, el expolio de nidos y la
eliminación de ejemplares adultos.
La finalidad del Plan de Manejo del Halcón Peregrino en Asturias es
establecer las directrices básicas de actuación que garanticen el
mantenimiento de una población sana y adecuada de la especie, la eliminación
de los factores adversos que amenacen su supervivencia y la regulación de
determinadas actividades que se pueden desarrollar en el entorno de las
áreas de cría.
El Plan es de aplicación en la totalidad del territorio asturiano,
incluyendo todas las islas e islotes que pueden pertenecer al litoral, ya
que son zonas utilizadas por la especie en muchos casos para la
reproducción.